Distribución de carga: Las arandelas se utilizan debajo de pernos o tuercas para distribuir la carga de manera uniforme, evitando daños a las superficies y garantizando una conexión segura.
Resistencia a las vibraciones: en aplicaciones de maquinaria y automoción, las arandelas ayudan a absorber las vibraciones, lo que reduce el riesgo de que tuercas o pernos se aflojen con el tiempo.
Espaciado y alineación: las arandelas actúan como espaciadores para ajustar la distancia entre los componentes, asegurando una alineación y ajuste adecuados en los conjuntos.
Sellado y aislamiento: en sistemas eléctricos o de plomería, las arandelas proporcionan un sello para evitar fugas o actúan como aislantes para proteger contra la conductividad eléctrica.
Protección de superficies: Las lavadoras protegen superficies suaves o delicadas, como madera o plástico, del daño causado por la presión de los sujetadores apretados.